Mujeres Sonoras

NÓTT X Boiler Room 

Taller Público de Experimentación del Parque Explora.

El día 16 de febrero, el auditorio principal del Parque Explora fue el escenario en el que se discutió sobre el papel de la mujer en las artes electrónicas y los procesos de experimentación sonora llevados a cabo por mujeres en Latinoamérica. En una charla muy amena entre la compositora y artista sonora Ana Maria Romano Gómez, la DJ peruana Orieta Chrem, la Dj y productora Magdalena (en esta ocasión presentando Magdalena Solo Project) y la Dj y productora Julianna Cuervo, tuvimos la oportunidad de conocer las experiencias y opiniones de estas grandes exponentes del sonido, acerca de la igualdad de género en Latinoamérica y la historia de la mujer en la música. Mujeres Sonoras fue una iniciativa de Nótt LatinoAmérica que tuvo la finalidad de crear un espacio de discusión entre mujeres. Nótt es un colectivo de Medellín que representa el Movimiento Electrónico Femenino de Latinoamérica. Nació en el 2016 a partir de la idea de visibilizar muchos proyectos de mujeres dentro de la industria de la música electrónica y con la intención de formar una red de colaboración entre creadoras. Hoy en día, la red está compuesta por alrededor de 100 mujeres de Colombia, Argentina, Chile, Perú, México, Paraguay y Ecuador. El evento contó con el apoyo de Boiler Room (Off Camera), una plataforma global de streaming de contenidos musicales, el Parque Explora y el patrocinio de Geo Hostel.

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A continuación la transcripción del conversatorio liderado por Julianna Cuervo, integrante de Nótt, como continuación a la serie de actividades, talleres y conciertos que dicho colectivo organiza para incentivar a las mujeres a dejar el miedo a la tecnología, así como a estimular la producción y el diálogo en torno a la música electrónica.

Julianna: Vamos a comenzar por algunas preguntas generales y luego nos gustaría que cada una hablara de sus proyectos. Partiendo de sus experiencias, ¿sienten que el género ha influenciado algunos de los aspectos privados, como la producción o composición de la música, así como en los aspectos en los que están más expuestas al público? A la hora de presentarse o ser mostradas por medios de comunicación o revistas, por ejemplo.

Magdalena: En mi caso, en el ámbito de la producción, he tenido muchos problemas porque siento que hay cosas que los hombres saben hacer mejor que las mujeres y otras en que las mujeres tenemos más sensibilidad, o más instinto para hacerlas que los hombres. En el momento de producir, a mí me ha costado mucho porque me falta esa parte lógica masculina, pero tengo la parte empírica-sensible-femenina más desarrollada, que sirve para muchas cosas pero para otras me limita mucho. Pienso que por ese lado, sí, el género influye mucho. Ya para las presentaciones en vivo como DJ, me ha pasado en muchas ocasiones que por ser mujer me contratan, o no me contratan porque no soy el tipo de mujer que lo muestra todo. He perdido fechas para presentaciones por eso. A veces dicen ¨sí, usted es mujer, entonces toque porque la gente va a bailar igual¨.

Orieta: Yo pienso lo mismo. Sí creo que el género influye, realmente no tanto a la hora de producir, ya que en ese momento se trata de algo más natural, depende mucho del estado emocional en el que se esté, puede salir algo muy masculino como algo más melódico-femenino. De hecho, ahora estoy produciendo con dos mujeres más, ellas componen la letra y yo la música, y en ese caso ha sido divertido estar tres mujeres en el estudio. Nunca había tenido esa experiencia, siempre había trabajado con hombres. Este proceso ha sido inspirador porque hemos logrado cosas que yo no había logrado antes. Tal vez se trate de algo más orgánico, con mas emociones, que quizás hacerlo antes habría sido más duro. Y en vivo, la presencia de tres mujeres ha sido mucho más poderosa que el estar yo sola como DJ en el escenario. Cuando soy yo sola, pienso lo mismo que Magdalena, o te contratan por ser mujer o no te contratan por la misma razón. A mí personalmente me molesta muchísimo. Antes en Perú éramos como cuatro mujeres DJs y sólo te llamaban para tocar en fiestas de mujeres, lo cual era muy incómodo. Eso ya ha cambiado allá, ahora hay más de treinta mujeres en la escena.

Ana Maria: Por mi parte, para la creación y para la composición, yo tuve una formación académica de música electroacústica y esa es una academia que ha estado manejada siempre por hombres. En ese sentido, hay muchas lógicas y muchas práctica que se han perpetuado. Por ejemplo, hay como una especie de prejuicio de que los hombres son racionales y la mujeres somos pasionales; yo no creo en eso, pero esa es la idea un poco preconcebida de la escuela de formación musical en lo que hemos denominado música académica o música culta. También tiene la idea del compositor masculino como un genio o como una especie de mediador entre los dioses y los mortales. Por ende las mujeres no hemos tenido cabida en esa construcción. Las clases de composición no invitan a las mujeres y por eso las mujeres nos graduamos de compositoras ¨a pesar de¨ y no es porque no tengamos las capacidades o porque nuestras lógicas sean distintas, sino porque sí hay, siento yo, unos comportamientos repetitivos de exclusión. El papel de la mujer antes era el de interpretación más que el de composición, teniendo en cuenta que entre el interprete y el compositor hay un nivel jerárquico, y en ese sentido la actividad de las mujeres compositoras fue opacada durante mucho tiempo. Es apenas en el siglo XX cuando la presencia de las mujeres empieza a ser un poco mas visible; sin embargo, en la práctica de la música electroacústica hay un prejuicio adicional y es que se cree que la tecnología es propiedad masculina, entonces ahí sí que la invitación es menor para las mujeres. Si revisamos la historia oficial de la música electroacústica nos damos cuenta de que los libros nos muestran listados de hombres, pero al escarbar más podemos encontrar a muchas mujeres. En este contexto, sí he sentido exclusión. No ha sido nada fácil, tengo colegas que trabajan en los medios acústicos y en los ensambles, por ejemplo, no les encargan obras porque ¨las mujeres no son tan buenas compositoras como los hombres¨.

panel

Julianna: A veces nosotras pensamos lo que ustedes dicen, que las mujeres no somos alentadas de la misma manera a interactuar con la tecnología al igual que los hombres. Pero entonces ¿Ustedes creen, o están de acuerdo, de que es también una construcción social como continente, ya que estamos hablando de Latinoamérica? Obviamente las experiencias que pueden tener las mujeres en Brooklyn o en Berlín son muy diferentes; por eso también la importancia de las colaboraciones desde lo local.

Ana Maria: Totalmente. Es una construcción social. La primera en la música electroacústica en Colombia es una mujer (Jacqueline Nova). Lamentablemente ella falleció hace alrededor de cuarenta años, pero en una practica artística que esta marcada principalmente por la tecnología, la primera figura en Colombia ¨es una mujer¨. Claramente es una construcción social, a ella no le toco nada fácil. Yo creo que las dinámicas en los distintos lugares pueden cambiar; sin embargo, es lo que mencionaba ahora, si tu revisas la historia oficial siempre van a estar mencionados los mismos: Pierre Schaeffer, John Cage, Karlheinz Stockhausen, y hay muchas mujeres que estuvieron simultáneamente con ellos, y en el mejor de los casos quedaron en la historia como ¨la asistente de…¨ porque unos de sus primeros trabajos todavía estudiando la carrera fue la de asistente en un estudio, como puede serlo cualquier persona que apenas está comenzando una carrera.

Magdalena: Hablando de la experiencia en Colombia, a las mujeres la educan, afortunadamente a mí no, con la idea de que lo fundamental es crecer, casarse, tener hijos… el sueño de casita feliz, entonces eso también hace que las mujeres se concentren en una sola cosa y no miren las demás opciones de vida que existen. Yo tuve la ventaja de que nunca me educaron de esa manera, mis padres eran muy relajados en ese aspecto, pero sí, es una cuestión de educación.

Orieta: Bueno, en Perú es igual. No sé si hasta peor, porque aquí he visto más la movida entre mujeres. Pero creo que ya se está promoviendo más en Lima, la idea de unirse como mujeres y mostrar el trabajo de todas, es algo que hay que hacer y lo llevo como ejemplo a Perú. Siento que allá hay muchas mujeres haciéndolo pero están un poco segmentadas y faltan plataformas en las que puedan compartir sus experiencias.

Julianna: Eso me genera una pregunta, de algo que hablaba con Ana en el almuerzo, y es si ¿Realmente creen que la colaboración entre mujeres y estos espacios sean de verdad necesarios o que se trata simplemente una moda del momento?

Orieta: Creo que las dos son tan necesarias…

Magdalena: …Que hay muchas personas que lo cogen por moda como todo, bien, pero si las modas sirven para producir cambios bienvenidas sean.

Orieta: Ana, yo creo que tu ya tienes trabajando bastante tiempo en esto, y has visto como es ahora que se ha potenciado y cada año se potencia más. Ya es hora de perder el miedo. En mi experiencia, cuando comencé tenía 16 años, y lo que tenía era miedo, miedo a estudiar sonido por lo que decidí estudiar arquitectura. También es que uno tenía que salir del Perú para poder estudiar sonido, entonces me quede en arquitectura y termine los cinco años, no sé cómo. Hasta que tuve pesadillas y dije no, tengo que hacer lo mío. Es lo que hay que hacer ¿No? Comenzar a arriesgarse desde pequeña, creo que ahora hay más facilidades.

Ana Maria: Solamente quería anotar algo y es que muchas veces las mujeres que son compositoras llegan a la composición por una vía distinta a la de énfasis en composición en una universidad. Tocan algún instrumento o estudian alguna otra carrera; los genios de la composición son predominantemente masculinos por estas lógicas que se han mantenido desde el siglo XVII, muchas veces se dice que no hay mujeres compositoras y realmente si lo medimos por el titulo que diga compositora, quizás no, pero a la práctica muchas llegan por canales distintos.

Julianna: En el caso tuyo Orieta, tu decidiste irte a estudiar a Barcelona. ¿Cómo fue el regreso? y cuéntanos también un poco cómo fue la construcción de ese sistema de sonido que hiciste.

Orieta: Bqestia Soundsystem, es como ¨Que Bestia¨, es un juego de palabras. Bueno yo me fui a estudiar sonido a Barcelona, estuve como 5 años allá, y regresé en el 2014 a Perú. Vi un cambio bastante grande. Cuando me fui ya habían algunos colectivos haciendo cosas pero al regresar había más del doble, ya otra movida y muchísimas mujeres más. Llegué a Lima, y como me gusta mucho la música con frecuencias graves, en Barcelona tuve la oportunidad de tocar con varios Sound Systems y sentir la vibración potente, mi esposo y yo decidimos construir uno porque en Lima no había. Él también es ingeniero y músico, y le encantan las frecuencias graves, entonces como no podíamos tocar lo que nos gustaba decidimos construir el medio. Empezamos investigando los tipos de madera y sobre cómo utilizar las máquinas para cortarlas, así te das cuenta además de la materialidad del sonido, cómo funciona la acústica. Lo pude ver mejor gracias a la carrera de arquitectura que hice. Ha sido una experiencia increíble y ¡luego verlo terminado después de dos años!. Ya lo hemos comenzado a alquilar para diferentes fiestas y eventos. La idea también es un poco viajar fuera de Lima con él, ponerlo en las calles.

Julianna: Magdalena tu llevas más de 15 años en la escena, no se si como Dj, nosotros de alguna manera ya te conocemos pero quisiéramos saber sobre tus inicios, porque siempre al comienzo es como lanzarse ¿No? ¿Cómo fue ese momento en que te iniciaste? Por ejemplo en mi caso, yo no tuve un role model femenino a seguir…

Magdalena: Menos lo tuve yo, ni siquiera uno masculino. Usualmente las personas tienen a alguien que les enseña a mezclar. Yo venía de escuchar Punk y de tener una banda de Punk, tenía un novio que no quiso ir a una fiesta electrónica conmigo, entonces cuando terminé con él fue lo primero que hice. Fui a una fiesta y de inmediato dije ¨Yo quiero hacer lo que ese man está haciendo¨. Lo primero que hice fue pensar en cómo arrancar, qué hacer. Dos fiestas después conocí a los que fueron mis amigos por muchos años y uno de ellos estaba aprendiendo a ser DJ, yo le dije que me enseñara y me dijo que no. Me metí en una escuela de Djs y afortunadamente di con una persona que admiro mucho. Favio álzate, un DJ de Bogotá. Si hablamos de música de los 80 en vinilo, este señor es el que sabe todo. Entonces di como con una muy buena influencia. En seguida me compre un tornamesas vuelto nada, vendí la batería para comprar un mixer, empataba las canciones con el televisor, con el radio y con lo que sonara medio a electrónica. Luego con un amigo que empezó a hacer fiestas, toque con vinilos prestados, me pasaron muchas cosas pero tocando puertas y más puertas fui dándome a conocer, la curiosidad y la perseverancia me dieron muchos elementos para poder llegar al mundo en el que estoy.

Julianna: Ana y ¿Tú en el campo del sonido? Ya nos contaste es poco fácil ingresar, pero ¿Cómo fue tu experiencia?

Ana Maria: Digamos que tuve a mi favor haberme graduado de un programa de composición con un énfasis en electroacústica, entonces mal que bien había conocido gente. Sin embargo cuando tuve que enfrentarme a la búsqueda de espacios en los teatros o en otras salas, fue más complicado. Un amigo guitarrista acústico y yo tuvimos un dúo de guitarra y electrónica; cuando llegábamos al lugar a tocar, le preguntaban sólo a él cómo quería los micrófonos, los parlantes… y la primera vez, yo me quede mirando a mi amigo como para que él me diera la palabra, pero no, nada. Y yo pensé ¨oye pero tocas con un palo o algo así¨. Pero bueno, entonces eso se mantiene, es difícil, en Bogotá tuvimos una buena experiencia lo que fue El Color Electrónico, porque le dio espacio a muchos grupos, a muchos proyectos y de ahí los técnicos del teatro se acostumbraron a ver mujeres, eso fue bueno. Pero sigue siendo complejo, no es sencillo.

Magdalena: Me recordaste de una anécdota repetida, pero es como cuando yo iba a tocar e iba acompañada de algún amigo o novio, los del lugar le hablaban a él, como si es que él era el que iba a tocar…

Orieta: Yo iba a tocar con la caja pesada de vinilos, antes no tenían rueditas, y los amigos siempre querían cargarme la caja, y yo no, yo la quiero cargar.

Julianna: Tu fuiste, si no me equivoco, la primera mujer de Perú en ir al Red Bull Music Academy. ¿Cómo fue tu experiencia allá en Roma? ¿Encontraste más mujeres con quienes trabajar?

Orieta: Sorprendentemente sí, fue en el 2004 y habían muchas mujeres.

Julianna: Ana, ya como nos contaste llevas mucho tiempo liderando el Festival En tiempo real. Cuéntanos un poco cómo nació y cómo ha sido ese proceso para ti como gestora del festival.

Ana Maria: A mí el festival me ha enseñado muchísimas cosas, entre otras que la discriminación hacia la presencia de las mujeres en los festivales y en los diferentes espacios no es solamente responsabilidad masculina, cuando abrimos el festival yo estaba en una fundación; éramos cuatro persona y era de carácter interdisciplinar, yo era la que trabajaba sonido. Hice la propuesta y arrancamos. La idea era abrir un espacio que sirviera para poner en diálogo, en la escena, propuestas que trabajaran con sonido y tecnología, sin ningún lineamiento estético sino tratando de tener la mayor amplitud posible y hasta ahora se ha mantenido así. Hemos logrado incluir propuestas también de materiales audiovisuales, el año entrante cumplimos 10 años. Desde el 2013 el festival tiene una política muy clara, la de incluir a mujeres dentro de la programación. La historia es la siguiente, en el 2009 fue el primer festival, luego continuó en el 2010 y 2011, en el 2012 no se hizo, pero seguimos desde el 2013 hasta el 2016. En el 2017 conseguimos unos recursos para hacer una publicación que fuera a manera de memoria de la versión del 2009. Salió un libro con dos discos, en cuanto a diseño quedó precioso, pero cuando yo vi los listados, el contenido de los dos CDs, eran sólo hombres y la curaduría la había hecho yo, entonces dije ¨wow, wow, esto es terrible¨. Estos son los comportamientos que se repiten dentro de esas construcciones sociales que hablamos, las mujeres también estamos ahí. Entonces el 2012, que fue como una año de silencio para mí, me sirvió para reflexionar y por eso a partir del 2013 impongo como política la inclusión de mujeres, es decir, me preocupo porque la programación estemos; pero ni siquiera por cuotas, si así lo fuera seria 50 y 50, no me preocupa que haya más mujeres que hombres. El año pasado incluso hice una estación que fue únicamente de mujeres, éramos como doce chicas participando. Eso que les cuento del 2009 fue un sacudón horrible para mí, fue darme cuenta de que yo en algún momento también formé parte de eso. Yo no tengo nada en contra de esos artistas que están en el disco, respeto y valoro sus trabajos, pero el resultado me dejo ver que crecemos en esto. Yo sueño con el chiste de la cuota masculina, quiero tener cinco chicas y un solo chico.

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Orieta: En Perú hace una semana, una chica que compone su propia música escribió justamente sobre la cuota femenina en los festivales, entonces comenzó a salir este tema a la luz y ahí sí muchas mujeres comenzaron a opinar, también recibieron mucho bullying. Lo bueno fue que muchos foros y los periódicos también empezaron a comentar este tema de los festivales, es realmente increíble ver como ni siquiera un cinco por ciento de mujeres se incluyen allá, son las mismas bandas que se repiten siempre. También es como lo que funciona y ya.

Julianna: Sí quizás es una comodidad de los promotores o gestores de festivales, por no explorar otros campos por irse a la fija o por no experimentar, y también sería horrible que se volviera un tema de inclusión, de decir ¡Ay, pobrecitas…!

Ana Maria: ¡No es un acto de caridad!, insisto.

Julianna: Totalmente, que eso es algo en lo que me gusta hacer énfasis, sobre todo para la gente que apenas está empezando a conocer a Nótt, que no es un tema de caridad sino que hay más cosas por conocer y hacer, y bueno hay muchas chicas que también quieren aprender aquí en Medellín.

Magdalena: Es como lo que pasó en el taller que hicimos en el MAMM, la gente no sabía si los hombres se podían inscribir y resultó sólo un chico y de resto puras chicas. En ese taller nos dimos cuenta de que no es que las mujeres no hagan cosas sino que a muchas les da miedo y no saben cómo darse a conocer, cómo compartir lo que saben y cómo compartir muchas cosas. Quizás entre mujeres nos sentimos más cómodas para expresarnos.

Julianna: Claro es más cómodo. El ejemplo que dio magdalena es muy cierto, es común el tema de no preguntarle a un hombre porque siempre está por delate el rechazo o el miedo a que se vaya a burlar. Un tema muy recurrente por parte de los hombres es el de ¨vos no sabes hacer esto, déjame a mí¨.

Magdalena: También es algo de percepción de muchas mujeres, por la manera en que nos han educado, el creer que por decir algo los demás se van burlar o nos van a rechazar. También es que uno mismo tiene cambiar ese chip. Si se te burlan, se te puede burlar una mujer o un hombre, lo que sea. Entonces no, perder el miedo…

Orieta: Lo que dices está también en el subconsciente, a mí me paso lo mismo con un disco que voy a sacar de remixes, le pedí a muchos amigos que colaboraran para hacer las remezclas de los temas de mi banda, pero me di cuenta luego que todos eran hombres y solo había una mujer, justo la semana pasada cambié de opinión y ya he comenzado a buscar a mujeres productoras.

Ana Maria: Yo creo que dentro de las construcciones sociales de las que hemos hablado, a las mujeres nos enseñan a no expresarnos, a no manifestarnos, a que tenemos que ser tímidas, calladas, no es gratuito el dicho ese horrible de ¨calladita te ves más bonita¨, mientras que el espacio publico, el expresarse, el mostrarse sí es para los hombres, esas son construcciones sociales. Por ejemplo, a mi al festival me escriben muchísimos hombres, me dicen que me muestran su trabajo y que les gustaría participar, pero las mujeres casi no, y es porque no tenemos esa confianza de mostrar nuestro trabajo y proponerlo. Lo que si creo es que cuando nos reunimos y nos mostramos entre mujeres hay más tranquilidad y nos sentimos mas en confianza para hablar de nuestro trabajo y mostrarlo. Quiero contar una pequeña anécdota que para mí es muy clave y muy poderosa porque muestra mucho lo que es esta construcción, hay una artista que se llama Alexandra Cárdenas y ha estado acá en Medellín, si no la conocen ella va a venir pronto, ella hace live coding y es una de las representantes de Algorave, y alguna vez la invitaron a hacer un taller de sólo para mujeres en Londres y ella no entendía por qué ¨sólo para mujeres¨, pero aceptó. Después nos contaba que había sido una de las experiencias más bonitas que había tenido, porque el ambiente había sido muy tranquilo y de camaradería, Se dio cuenta que en ese taller a las chicas no les daba la pena preguntar, podían preguntar hasta cinco veces la misma cosa hasta que les quedara muy claro. En cambio cuando son talleres mixtos hay otra construcción y es esa de que los hombres todo lo saben, todo lo pueden. Debe ser muy duro para ellos porque entran en una competencia, la de ¨yo lo sé¨, ¨yo lo entiendo¨ o ¨yo no tengo por qué preguntar¨, y si hay mujeres entonces estas se sienten como achicopaladas, ¨yo no voy a preguntar porque es algo demasiado obvio¨, piensan. ¨Mejor me cayo, yo no voy a preguntar¨.

Magdalena: Sí, lo que dices en cierto, se tiene también el estigma de que los hombres ya lo saben, entonces si pregunto es algo que ya lo debería saber, en el taller sucedió a la inversa, el chico era el más tímido en preguntar. Fue algo difícil quitarle esa coraza a él.

Julianna: De ahí partimos con otra pregunta, en el caso tuyo Magdalena, que llevas un sello: Broken Mind Recordings. ¿Te has encontrado con trabas al ser mujer? ¿Quizás en el momento de pedir un remix o en algún proceso de tu sello?

Magdalena: No, en ese caso no. Creo que soy una persona muy asequible, respondo a todos los que me escriben, entonces cuando pido algo de un artista siempre me responden, quizás es eso ¿No? Afortunadamente tengo esa disposición. En caso de mi sello no ha influido el hecho de ser mujer.

Julianna: Bueno como se sabe ya las tres llevan mucho tiempo dentro de sus campos o dentro de lo que hacen, me gustaría saber si han notado algún cambio significativo en relación con el tema del género que hemos venido tratando y en relación con el tiempo que lleva cada una en la escena.

Magdalena: Bueno yo como DJ sí, bastante. Aunque por mucho tiempo la desgracia era que me quitaban fechas por contratar a chicas no por su música sino porque mostraban más y llamaban la atención. Ya ahora está todo más segmentado y entonces las DJs que son así tiene su público y yo tengo el mío. Eso no me volvió a pasar.

Orieta: En mi caso también, en mi época éramos muy pocas DJs entonces claro llamaban a las más bonitas o más carismáticas, pero no tanto por la música que hacían, pero creo que ahora hay mercado para todo. Ya eso ha cambiado un poco y veo que también está cambiando en los festivales.

Magdalena: También pienso que el hecho de que la música electrónica está un poco más global, el público es más exigente y mas electivo, es una ventaja. Ahora la gente quiere ver más allá, lo que estás mostrando artísticamente.

Ana Maria: Yo con la industria no he tenido mucho encuentro, por un lado porque mi práctica no es mainstream, sí hay unos canales mainstream de la música electroacústica, pero creo que yo por decisión propia opté estar de lado.

Julianna: ¿Pero en tu campo sientes que hay algún cambio significativo?

Ana Maria: Es difícil, se podría decir que un cambio significativo es reconocer estos espacios, como el de hoy por ejemplo, saber que ¨En tiempo real¨ pueda ser una estación donde todas las artistas son mujeres, pero yo siento que eso es muy poco, realmente necesitamos pensar más en igualdad de derechos. Entonces falta bastante.

Julianna: Bueno ya con esta pregunta vamos a darle cierre al conversatorio para que Magdalena pueda hacer su presentación. Justo el año pasado Ana Maria invitó a Nótt para que formara parte del Festival En tiempo real y nos hizo la siguiente pregunta, que ahora yo quisiera devolvérsela y a ustedes también. ¿Por qué creen que es importante organizarse colectivamente y reunirse entre mujeres?

Orieta: Bueno en Perú pienso que las mujeres están comenzando a ser conscientes de esto. Se me han acercado niñas de 15 años y me han pedido que les de clases, y en eso tengo un gran miedo porque implica mucha responsabilidad, pero me han dicho que una vez que comience todo fluye. Eso es algo que intentaré hacer este año. También muchas mujeres se han acercado y bueno creo que es por la confianza que se puede tener al aprender con otra mujer, debe ser mas fluido. También he estado en grupos de sonido compuestos sólo por mujeres y eso me gustaría comenzar a experimentar un poco más.

Ana Maria: Yo creo que hay una idea que se ha generalizado o está muy arraigada, y es que la mujeres por naturaleza nos odiamos. El odio es algo que existe, sí, pero no está dirigido hacia un género en específico sino hacia algunas personas en particular, nos odiamos por alguna razón. Dentro de la sociedad machista, patriarcal, esta idea de que las mujeres nos odiamos y no nos podemos ver más de dos segundos ha sido más un mecanismo de control para que no nos reunamos, para que no conversemos y no compartamos. Debemos pedir esos encuentros porque creo que pueden llegar a ser muy poderosos, no digo que los encuentros entre hombres no son poderosos, no lo estoy estableciendo en términos de competencia y en eso quiero ser muy clara. Aquí estamos hablando es de afinidades, de empatías, las cuales pueden producir cosas maravillosas y cosas poderosas. En este sentido, cuando nos reunimos y nos organizamos colectivamente entre mujeres nos estamos dando el espacio para conocernos, compartir, aprender, disfrutar, construir, y creo que si hay chicas de 15 años que ven que tres mujeres adultas pueden trabajar, de pronto puede que digan eso de que las mujeres se odian no es tan cierto ¿No?

¨Dentro de la sociedad machista, patriarcal, esta idea de que las mujeres nos odiamos y no nos podemos ver más de dos segundos ha sido más un mecanismo de control para que no nos reunamos, para que no conversemos y no compartamos¨.

Magdalena: Sí, totalmente cierto, yo la verdad creo que en términos de la parte educativa me parece muy importante por lo que decía hace un rato, por darles espacio a las mujeres para que se den cuenta de que no hay que tener miedo, que hay muchas maneras de mostrar lo que hacen y maneras de aprender. Me sentí muy bien el día que hice el taller porque me di cuenta que poder pasar mis conocimientos a otras personas me pareció muy bonito, ellas estaban pasando por el mismo miedo por el que yo pasé. Por eso me sentí bien de devolverle al mundo eso que el mundo me dio a mí. Entonces estos espacios así, entre mujeres, me parecen muy especiales. Así sea que le llegue a la cabeza de una sola persona, ya siento que mi trabajo ha servido de algo.

Julianna: Les agradezco mucho el estar aquí y el atreverse a contar sus experiencias.

Para concluir con broche de oro, las artistas respondieron con la misma sinceridad reflejada en sus rostros desde el comienzo de la charla. Ante la pregunta de qué consejo se darían a sí mismas si miraran al pasado, al inicio de sus carreras, estas fueron sus palabras:

¨El miedo de frente y a los ojos. No cambiaría nada pero perdería el miedo. Haz lo que sientas correcto sin miedo a hacer el ridículo¨.           

-Magdalena

¨Yo le diría que juegue y que experimente con los sonidos, porque a la final para eso es la música. Dejando a un lado el género, todos tenemos una parte femenina y una masculina, y es interesante cerrar los ojos y escuchar la música sin saber quién la hizo¨.

 -Orieta

¨Hace como tres o cuatro años le preguntaron a Björk exactamente lo mismo, acababa de sacar un álbum, y ella respondió lo que les diría a las jóvenes que apenas están comenzando: que aprendan a que tienen que decir cinco veces lo que un hombre tendría que decir sólo una vez para ser escuchadas. Además de eso, yo les pediría que buscaran colegas mujeres, que se acercaran a ellas. Las invitaría a romper un poco ese miedo a lo difícil, a crear camaradería para compartir y crecer¨.

 -Ana Maria

 

¨Y, no tengas miedo a pedir ayuda¨.   

-Magdalena.

 

El panel Mujeres Sonoras finalizó con una emocionante presentación de Magdalena Solo Project.

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