Hyper-Rainforest

Una inmersión sonora en el MAMM

“El sonido como fuerza espiritual, como forma de penetración, en conexión con una realidad mucho más profunda que la de la simple representación”. Francisco López

 

Artículo publicado en el periódico El Mundo el 14 de octubre de 2018.

 

Francisco-mamm

Los oídos nos informan con exactitud sobre la realidad. Así esta tenga tres, cuatro o más dimensiones, la podemos escuchar. A diferencia de los ojos, los oídos no pueden cerrarse mientras se vive. Escuchar equivale a vivir. Las situaciones o lugares adecuados para la escucha atenta, facilitan el ingreso a ese territorio interno de los sonidos y pueden dar cuenta de una dimensión mucho más consciente de la existencia.

Capas de sonidos simultáneos e intensos de criaturas y de muchas especies animales, alternancia de frecuencias altas con bajas y apacibles, y reproducciones de tormentas y lluvias con ritmos espaciosamente agradables, en una dinámica que presenta cambios sonoros graduales e inesperados, es lo que se aprecia en la instalación ´Hyper-Rainforest` del artista Francisco López, actualmente expuesta en el Laboratorio de experimentación sonora (Lab3) del Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM).

Los sonidos de la densa vegetación de selvas y bosques tropicales lluviosos de varios lugares del planeta, se despliegan aquí para generar un cambio en el tipo de escucha, además de presentar un abanico de posibilidades que nos enfrentan a una situación distinta con respecto a la realidad. Grabaciones de Australia, Argentina, Brasil, Costa Rica, Cuba, Gambia, Japón, México, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Venezuela, que abarcan un período de 20 años de trabajo del artista, constituyen la evidencia de un mundo naturalmente acusmático, una situación en la que es posible escuchar elementos sin que sus causas sean visibles. Dicha imposibilidad de localizar visualmente las causas de los sonidos ocurre de forma natural y sistemática en los bosques tropicales lluviosos.

Al ingresar en la sala que alberga la obra, nuestra disposición mental cambia, y casi de inmediato, comenzamos a disfrutar de la experiencia inmersiva que Francisco López ha propuesto con este maravilloso viaje a través de los sonidos. Puede que en una primera instancia nos preguntemos acerca de la procedencia de los mismos, pero tan solo unos cuantos minutos son suficientes para que el intelecto entre en consonancia con las sonoridades presentes y se dedique a la contemplación absoluta. Sentimos los cambios repentinos y los detalles sorpresivos de sonidos a lo largo de 70 minutos de reproducción continua -en bucle-, provenientes de 5 altavoces (uno en cada esquina, uno central y dos subgraves) ocultos detrás de cortinas negras. El doble sistema 5.1 -sistema clásico que se desarrolló originalmente para el cine- junto a la configuración y organización perfecta de los detalles de la sala, hace que el sonido sea realmente extraordinario. La iluminación tenue funciona como una vía de acceso al universo sonoro, y al mismo tiempo, es el camino de ingreso al interior de los oyentes, para quienes las manifestaciones sonoras de este tipo son difíciles de percibir en otras circunstancias. La experiencia es superior y mucho más intensa a la que pudiera tenerse en el medio de la selva, ya que aquí no existen las distracciones físicas que impiden la escucha calmada, minuciosa y consciente. Por lo tanto, es posible que se perciban mejor los sonidos y solo por esa razón es concebida como una instalación hiperrealista. Además el hiperrealismo, un concepto importante para comprender esta obra, se refiere a la no pretensión de simular un lugar o una situación. Es así como ´Hyper-Rainforest` nos introduce con mayor profundidad debajo de las capas de la realidad que no tienen que ver ni con la representación ni con la simulación.

Ya que la pieza no intenta reproducir la realidad natural y original de los lugares, sino recrear lo que López denomina hiper-realidad (un mundo sonoro virtual auto-suficiente), esta indaga en la dimensión trascendental de la materia sónica misma, que podría traducirse como una interpretación ontológica, existencial y espiritual de la escucha profunda, la cual nos ayuda a penetrar en una realidad menos obvia que la simulativa o representacional.

Para el artista Francisco López, quien es reconocido internacionalmente como una de las figuras más relevantes de la música experimental y el arte sonoro, los sonidos también son cosas, independientemente de quién o qué los produjo. Son entes, existencias tan reales como las causas que los produjeron. Con ´Hyper-Rainforest` alcanzamos una inmersión total en los sonidos, una suerte de fusión con la realidad intrínseca de los sonidos-objetos; por lo tanto, esta experiencia puede comprenderse como una forma de distanciamiento de la realidad inmediata, al establecer un vínculo con nuestro templo interno, donde predominan las sensaciones y los sentimientos generados por el ambiente sonoro.

´Hyper-Rainforest`

Abierta al público desde el 10 de octubre hasta el 12 de noviembre.

Sala de experimentación sonora (Lab3)

MAMM