Cuencos de metal vs. Cuencos de cristal

¨…porque los sonidos de estos instrumentos no son como los de cualquier otro instrumento en el mundo. Son herramientas de transformación, sirven para trasladar a nuestro ser ordinario a un reino más elevado de naturaleza búdica¨. ~Lama Lobsang Molan 

Ya he descrito en boletines anteriores de qué se trata una sesión de Sound Healing o sonidos terapéuticos, en la que se utilizan frecuencias sonoras de cuencos para producir un efecto positivo en los campos energéticos físicos y sutiles de nuestro cuerpo (ver Sound Healing). En esta entrega explico brevemente la diferencia entre los cuencos tibetanos (de metal) y los de cristal, para resaltar la riqueza de sonidos que se puede generar cuando se utilizan en conjunto. 

Ambos tipos de cuencos producen frecuencias vibratorias que resuenan con un determinado chakra o vórtice de energía del cuerpo humano. Cada uno de los siete cuencos de un set básico, tanto de metal como de cristal, tiene la frecuencia vibratoria de cada uno de los siete centros de energía ubicados en el canal principal del cuerpo, la columna vertebral.

Ahora bien, los cuencos tibetanos se consideran instrumentos mágicos y terapéuticos por estar compuestos de los siete metales sagrados (oro, plata, cobre, mercurio, estaño, plomo y hierro), que en la mitología griega están relacionados con siete planetas: el oro con el Sol, la plata con la Luna, el cobre con Venus, el mercurio con el planeta Mercurio, el estaño con Júpiter, el plomo con Saturno y el hierro con Marte. Cabe destacar que estos siete metales también se encuentran dentro de nuestro cuerpo . 

El número siete es considerado sagrado en las culturas ancestrales. Hay 7 días de la semana, 7 colores del arcoiris, 7 tonos musicales, 7 planetas principales, 7 chakras primarios, el ciclo psicológico de la vida humana está basado en ciclos de 7 años, las células del cuerpo se renuevan cada 7 años, etc.

Las vibraciones de los metales causan resonancia simpática en las células, por lo que el uso de cuencos es una manera simple de comunicación con ellas. En un terapia sonora o sesión con sonidos, se escucha con todo el cuerpo y no solo con los oídos. Ya que las células están en constante transformación, las vibraciones de los cuencos son capaces de influenciarlas. Además, al estar compuestas de agua, no resulta sorprendente que las vibraciones de los cuencos tengan un efecto significativo en las vibraciones de la células, y por ende, en el resto del organismo.

Existen registros que indican que los cuencos de metal se remontan al siglo VIII a.E.C, en la época de expansión del Budismo al Tíbet desde la India, acreditada a Padmasambhava, un místico budista indio y creador del primer monasterio en el Tibet donde introdujo el budismo tántrico. En la cultura tibetana se afirma que los cuencos de metal fueron fabricados por los chamanes Bon Pot, quienes eran considerados metalúrgicos sagrados y eran capaces de construir cuencos a través de su entendimiento espiritual acerca de los metales; es por ello que crearon cuencos a mano que tenían un sonido y una vibración única. 

Por otro lado, la tecnología moderna ha permitido la invención de los cuencos de cristal de cuarzo, los cuales requieren de un proceso de manufactura más complejo. Se puede decir que éstos constituyen una nueva dimensión dentro del mundo de la vibración y el sonido. Están basados en la tradición del uso del sonido con cuencos de metal y comenzaron a utilizarse a finales de los años ochenta con fines terapéuticos. Los cristales de cuarzo pueden vibrar u oscilar de una forma regular y tienen una estructura molecular interna en espiral (muy similar a la del ADN), producen una onda sinusoidal pura, creando un sonido multidireccional que se expande hasta un kilómetro de distancia y que puede durar varios minutos antes de extinguirse. 

Este tipo de cuencos transmite energía al aura y afecta directamente la actividad de las ondas cerebrales, calmando las fluctuaciones de los pensamientos. Ya que cada célula del cuerpo humano contiene una estructura cristalina geométrica, el cristal de cuarzo puede resonar con cada una de ellas, equilibrando el campo electromagnético del cuerpo. Al mismo tiempo, el cuarzo contiene sílice (óxido de silicio), el elemento más abundante tanto en el planeta tierra como en el cuerpo humano. El silicio es esencial para mantener las células sanas y bien oxigenadas, ya que estas conforman los cimientos del sistema inmunológico. Por lo tanto, el cristal de cuarzo es el maestro sanador y el gran amplificador de energía. 

Así que para experimentar con vibraciones sonoras mucho más potentes y poderosas en términos de sanación física, mental y energética, la combinación de cuencos de metal y de cristal es magnífica. De esta manera, en una sesión de Sound Healing podemos sentir como nos traspasan miles de ondas sonoras de diversas frecuencias, como ingresan a las células y desbloquean la inmensa red de canales energéticos de nuestro cuerpo sutil. Es así como los sonidos envolventes naturales de los cuencos proporcionan un masaje corporal profundo y nos conducen a un estado meditativo, en el cual el sonido se manifiesta con un poder que va mucho más allá de la mera musicalidad, abriéndonos en última instancia a otros estados de consciencia. 

La invitación queda abierta a la próxima sesión de relajación con vibraciones sonoras de cuencos tibetanos y de cristal descrita a continuación, donde el único trabajo será el de escuchar con todo el cuerpo, abandonándonos a las vibraciones y permitiendo que los sonidos ingresen y alcancen dimensiones más profundas de nuestro ser; de esta manera, terminaremos en un estado de calma, de aceptación y de unión con el sonido.

A close up of a logo

Description automatically generated

MASTER CLASS DE YIN YOGA CON SONIDOS SANADORES 

Jueves 3 de diciembre de 2020, 6pm

Wabi Yoga


Clase multinivel de Yin Yoga. Se trata de una práctica pasiva y meditativa en la cual se permanece en la postura por un periodo de 3 a 5 minutos aproximadamente. Se enfoca en el estímulo de los tejidos más profundos o tejidos conectivos del cuerpo, que son los que envuelven los órganos internos y las articulaciones (ligamentos y tendones), además del estímulo del flujo de energía en la fascia y del fortalecimiento de los huesos. Es el complemento de otras prácticas como Ashtanga, Vinyasa o Power yoga, en las que se trabaja con los tejidos musculares, la sangre y la piel (Yang). Con Yin Yoga el corazón y los demás órganos internos se fortalecen, la circulación de la energía se activa, y se estimulan los meridianos y los chakras. Finalizará con una práctica de relajación con sonidos de cuencos tibetanos y de cristal denominada Sound Healing, Sanación con sonidos o Baño sonoro, en la cual se utilizan las vibraciones de estos instrumentos para sanar malestares emocionales, físicos y espirituales. Las vibraciones de los cuencos llegan a lo más profundo del cuerpo para ayudar a eliminar la energía vieja y estancada, y así poder experimentar ligereza y el fluir libre del Prana (energía) por todos los Nadis o canales energéticos del cuerpo; tomando en cuenta que existe un campo electromagnético que rodea al cuerpo y que tiene una frecuencia vibratoria a la que se le aplican sonidos y frecuencias sanadoras, con el objetivo de afectar el campo de energía físico y por ende el sutil.